Atramentum no existe. Lo mejor es aceptarlo, como toda ruptura.
El motivo de este blog es sencilla e intrascendente. Tengo el dominio por un año y antes que perderlo en el vasto maremagnum de la Red, prefiero darle uso. Ya que estamos, ¿no?
Me dedicaré a colgar textos absurdos, improvisados, surrealistas, desperdiciados, ignorados… tal y como hacía en libro de arena.
Acogeré a los ex-atramentos despistados y les pediré por favor una palabra. Como al resto.
Que la vida nos trate bien.