Junto a mi casa
los perros merodean
con la escarcha de la primera luz,
husmean
entre las rocas,
aúllan
de día al sol.
Yo los miro escondida
en los bosques opacos de la ciudad
los que desnudan sus copas ante el invierno
y me recuerdan la proximidad
inapropiada del aliento
frío
frágil
y fugaz.
Con el último destello de las farolas
estalla el día en el asfalto
y sólo entonces los perros callan,
los coches encienden sus motores
y los relojes ahogan los sueños.
Sólo entonces se incendian las casas
y mis vecinos
(los tuyos)
escapan presurosos por las puertas
(también por las ventanas)
como autómatas precisos y elegantes
que de forma ordenada
acuden a los edificios más altos
para presenciar diligentes
la esperada profecía
de la llegada del fin del mundo.
7 respuestas hasta el momento ↓
Rubentxo // Noviembre 14, 2008 a 6:16 pm
Hey.
Qué chulo.
¿Es tuyo?
¿Sí?
No conocía tu vena poética.
Igual hago uno “respondiendo”, que el juego ese me molaba.
Abrazos
Cabaret // Noviembre 15, 2008 a 10:58 pm
sí, es mío.
No tengo vena poética. Esto son juegos, tanteos con los versos.
Respondeme!!
besito, guapo
Rafael // Noviembre 18, 2008 a 11:18 am
Es un poema muy, muy bueno, Sandrita, al menos a mí me lo parece. Sigue explotando esa vena poética, que te puede dar muchas alegrías
Besos.
Cabaret // Noviembre 19, 2008 a 6:49 am
Gracias Rafa, me costó un rato pero lo conseguí. Ya te enseñaré los que voy componiendo, que tu opinión es de gran valor!
besitos!
chema // Diciembre 16, 2008 a 11:30 am
Creo que este es el primer poema, escrito en versos, que he leído tuyo. Y me ha parecido espléndido. Muy bueno. No sé cuántas veces te habré dicho ya que me encanta cómo escribes. Estoy de vuelta por aquí, Sandra.
Besos.
Cabaret // Diciembre 17, 2008 a 8:28 pm
Bienvenido siempre chema. Gracias.
Beso!
Saturniana // Enero 25, 2009 a 4:05 pm
hey, hace tiempo que no actualizas, ¡quiero leer más!