EL SENTIMIENTO ALTERADO DE LA RAZÓN

Septiembre 29, 2008 · 2 comentarios

Practica la escritura automática y de sus ojos surgen versos. Los disfraza de literatura y programa el despertador. No quiere entrar en la cama porque teme la dentellada del oso, las temibles fauces del increíble cocodrilo muerto.

Enciende un último cigarro y sube el volumen del televisor. Las voces de la teletienda le parecen mariposas resucitando del otoño. Abre un nuevo documento de texto y rompe aguas frente a la pantalla de su ordenador.

El llanto de las letras se mezcla con la métrica de sus sentidos. Como todos, quiere una varita mágica para controlar el dolor.

Hace frío, como en todos sus relatos. Es el aire oscuro de la noche que le grita que vaya a dormir. Mañana tiene que pasar la ITV y debería acabar su obra de teatro. Todavía no ha elegido personaje pero, de momento, se somete a las órdenes del director.

Si presta atención, puede escuchar las ratas que roen la pared. Busca en el cajón pero no encuentra papel de estraza. Será que se le acabó la inspiración.

PD: Siempre detestó las rimas consonantes, pero no las puede evitar.

Canción de palacio #7

Categorías: Uncategorized
Etiquetado:

2 respuestas hasta el momento ↓

  • Cabaret // Septiembre 29, 2008 a 2:17 pm

    Que piano
    soy yo?
    yo tampoco lo sé
    ya no tengo coche, lo vendí hace más de un año.
    no fumo
    lo demás puede que sí
    gracias

  • Rubentxo // Septiembre 29, 2008 a 3:50 pm

    No, no era por ti, tranqüila. En realidad no era por nadie. Lo de la escritura automática sí era por ti. Lo de la ITV y el teatro eran mis faenas par hoy. Y lo del cigarro, también.
    Lo demás, sólo fruto del sueño que tenía cuando lo escribí.
    La varita mágica es para todos.
    Saludououououous!

Dejar un comentario