Corazón de coca-cola

Abril 23, 2008 · 2 comentarios

Acerco del vaso de coca-cola y te encuentro dentro.

Me miras desde una burbuja del fondo que empuja a las más grandes en su impetú por subir.

Me miras. Y en el intento de decirme algo te elevas una distancia minúscula y el movimiento te hace girar y ponerte cabeza abajo. Te retuerces hasta volver a tu postura inicial y con cierto gesto abatido intentas hablarme. Lo haces pero no te escucho y a pesar de que acerco mi oído al borde del líquido, sólo puedo apreciar un leve cosquilleo en la oreja que me hace sonreír. De tus palabras nada.

Estás en mis manos.

Tengo el poder de agitar y volcar tu corazón sumergido.

Acaricio con los dedos las gotas que resbalan por el vidrio como si pudiera llegar hasta ti en uno o dos gestos precisos, imaginarios. Perfectos.  

Me miras para decirme algo.

Pero yo no te escucho. No te escucho. No puedo escucharte.

Tu burbuja se abre paso entre las demás y logra un ascenso monótono y láguido como tus ojos.

Un cielo de oxígeno te amenaza en la superficie.

El aire que te converirá en un vacio y sutil destello de amor.

El sonido imperceptible de tu muerte. 

Categorías: Práctica del absurdo
Etiquetado: , , , , , ,

2 respuestas hasta el momento ↓

  • chema // Abril 23, 2008 a 9:03 pm

    Un texto, diría un poema, muy duro, hermoso pero duro. Y tremendamente imaginativo.
    Por cierto, aunque a veces ignores mis comentarios, te seguiré leyendo.
    Eres demasiado buena como para obviarte.
    Saludos.

  • Cabaret // Abril 24, 2008 a 6:22 am

    No te ignoro Chemita, al revés, te tengo como uno de mis fieles seguidores junto a Rafa, Jagg… y me gusta mucho! pero no siempre tengo algo que decir. Y hablar por hablar no merece la pena.

    Un beso compi

Dejar un comentario